Conociendo al equipo: José Antonio Iglesias, Director de Compras

Conociendo al equipo: José Antonio Iglesias, Director de Compras

José Antonio Iglesias – Director de Compras

Para empezar, cuéntanos un poco sobre ti. ¿Cómo llegaste al departamento de compras y qué te atrajo de esta área?

Desde los inicios de mi trayectoria profesional, siempre he estado orientado a generar impacto en los resultados a través de la toma de decisiones y la gestión eficiente de recursos. Durante diez años trabajé en la construcción y puesta en marcha de fábricas en distintos países europeos, liderando proyectos desde la ingeniería conceptual hasta el arranque de producción. Esa etapa fue clave para desarrollar competencias en planificación, coordinación de equipos, gestión de proveedores y, especialmente, en negociación.

Fue precisamente en esa etapa donde descubrí el potencial estratégico del área de Compras. Me atrajo su capacidad de influir directamente en la eficiencia operativa, la sostenibilidad de la cadena de suministro y la rentabilidad global de los proyectos. Compras no es simplemente un área de soporte: es una palanca de valor que impacta en toda la empresa.

¿Cuál fue tu primer contacto con INASUS? ¿Cómo recuerdas esos primeros meses y qué te sorprendió de la forma de trabajar de la empresa?

Llegué a INASUS en un momento clave de transición, con un relevo generacional en marcha y un entorno de incertidumbre derivado de la pandemia y la posterior inflación. Fue, sin duda, un gran desafío.

Desde el primer día me sorprendió el nivel de exigencia y el rigor en los procesos. Hay una cultura muy enfocada al detalle, al cumplimiento de estándares de calidad y  la mejora continua. Ese enfoque facilitó mucho mi adaptación y me permitió afrontar con solidez los retos que marcaban aquellos primeros meses.

Hoy, al mirar atrás, me enorgullece saber que fuimos capaces de gestionar ese contexto complejo con eficacia, controlando costes, reforzando nuestra competitividad y, sobre todo, consolidando un equipo fuerte y comprometido con el futuro de la empresa.

“Compras no es un área de soporte, es una palanca de valor fundamental para la competitividad y el crecimiento.” 

Si tuvieras que explicar en qué consiste tu trabajo y el de tu departamento a alguien ajeno al sector, ¿cómo lo describirías?

Diría que el departamento de compras actúa como un engranaje estratégico dentro de la empresa. Nuestro trabajo consiste en asegurar que todos los recursos, materiales y servicios necesarios lleguen en el momento adecuado, con la calidad requerida y a un coste competitivo. Esto implica una planificación precisa, análisis, evaluación técnica de proveedores y una gestión continua de riesgos.

Participamos activamente en todo el ciclo de vida del proyecto: desde la fase de licitación hasta la entrega final. Esta implicación transversal nos permite anticiparnos a necesidades, proponer alternativas técnicas viables y alinear nuestros objetivos con los de otros departamentos.

¿Cómo definirías el papel del departamento de Compras en la cadena de valor de INASUS y su impacto en otras áreas como ingeniería, fabricación o logística?

Somos un punto de conexión estratégico entre todas las áreas de la empresa. Trabajamos de forma integrada con todos los departamentos, asegurando una comunicación fluida y aportando valor en cada fase del proceso productivo.

Nuestro objetivo es facilitar el trabajo de nuestros interlocutores, proporcionando respuestas claras y ágiles sobre materiales, soluciones técnicas y capacidades de fabricación dentro de nuestra red de colaboradores. Este enfoque permite optimizar los tiempos, reducir incertidumbres y garantizar la continuidad y eficiencia de cada proyecto.

En definitiva, Compras contribuye de forma activa a que la información y los recursos fluyan correctamente a todos los niveles, favoreciendo una ejecución coordinada y eficiente que impacta directamente en la calidad final y en la competitividad global de la empresa.

¿Cómo es un día típico para ti? ¿Hay alguna rutina que no puede faltar?

Mi día comienza coordinando al equipo de Compras, supervisando la realización de pedidos y las entregas previstas. Participo en las reuniones semanales de cada proyecto y atiendo tanto visitas comerciales, como reuniones presenciales en las instalaciones de los proveedores, lo que nos permite reforzar relaciones y detectar oportunidades de mejora.

Dedico tiempo a revisar riesgos en la cadena de suministro, realizar solicitudes de oferta, analizar propuestas y controlar la facturación con proveedores. En definitiva, cada día se centra en anticipar necesidades, asegurar el control operativo y generar valor para la empresa respondiendo a las solicitudes de cada área.

¿Qué retos te parecen más relevantes hoy para el área de Compras en un sector como el industrial?

Uno de los más relevantes es la alta volatilidad en los precios de las materias primas, que exige una habilidad negociadora sólida y una visión a medio y largo plazo para cerrar acuerdos que aporten estabilidad y ventajas competitivas sostenidas.

Otro reto clave es la sostenibilidad, tanto en términos medioambientales como sociales. Nuestros clientes y el mercado en general exigen cada vez más trazabilidad, eficiencia energética, compromiso con la economía circular y proveedores alineados con esos valores. Esto implica reforzar los criterios ESG en la homologación y evaluación continua de nuestra red de colaboradores.

También la digitalización es fundamental, integrando herramientas para optimizar la cadena de suministro y responder de forma ágil a cada etapa de nuestro proceso productivo.

Y, por último, la evaluación financiera y técnica de los proveedores cobra un peso cada vez mayor. Conocer la capacidad productiva, la solvencia y la resiliencia de nuestros colaboradores estratégicos es clave para asegurar la continuidad operativa en un contexto cada vez más incierto.

En un contexto cada vez más global y competitivo, ¿cómo se gestiona la relación con proveedores estratégicos?

Estas relaciones se gestionan como una alianza a largo plazo, basada en la confianza mutua, la transparencia y la creación de valor compartido. Buscamos establecer relaciones estables con empresas que no solo cumplan con los requisitos técnicos y de calidad, sino que también compartan nuestra visión en cuanto a innovación, sostenibilidad y mejora continua.

Además, contar con una marca reconocida como INASUS nos permite acceder a proveedores de primer nivel y construir relaciones comerciales estables, basadas en el respeto mutuo y en la búsqueda constante de la excelencia.

La sostenibilidad y la eficiencia son cada vez más importantes en el sector. ¿Cómo se tienen en cuenta estos aspectos a la hora de tomar decisiones de compra?

La sostenibilidad es una prioridad absoluta. Este año compensaremos el 100% de nuestra huella de carbono y nuestra nueva nave de producción cuenta con el sello BREEAM. En ambas iniciativas somos pioneros en nuestro sector. 

Elegimos proveedores que comparten nuestra visión. Priorizamos a aquellos que están claramente comprometidos con prácticas ecológicas, respetuosas con el medioambiente y socialmente responsables. En nuestras operaciones, damos preferencia al uso de materiales reciclados siempre que resulte viable, contribuyendo así a la reducción del impacto ambiental de nuestros proyectos. Además, aplicamos los principios del ecodiseño y la economía circular desde la etapa inicial del diseño, asegurándonos de que nuestros proyectos sean sostenibles durante todo su ciclo de vida. 

En nuestra cadena de suministro y procesos de embalaje, optamos por soluciones reutilizables y sostenibles, eliminando en lo posible los plásticos y embalajes de un solo uso. Al mismo tiempo, trabajamos activamente en la reducción de residuos mediante prácticas eficientes de reciclado y reutilización, asegurando una gestión responsable de todos los recursos utilizados.

Trabajar con mercados internacionales supone retos añadidos. ¿Qué aprendizajes te ha dejado colaborar con proveedores de otros países o culturas?

Trabajar en mercados internacionales, como el anglosajón y el francófono,  es un aprendizaje continuo que va mucho más allá del conocimiento técnico. Colaborar con proveedores de distintos países me ha enseñado que la clave para el éxito está en la empatía, en saber escuchar y en mantener una mentalidad abierta para encontrar puntos en común, incluso cuando todo parece funcionar de forma diferente. Cada contexto cultural exige una forma particular de comunicarse, planificar y tomar decisiones, y adaptarse a ello es fundamental. Cuando se logra conectar con los equipos locales, construir confianza y alinear esfuerzos, los resultados no solo llegan, sino que son especialmente gratificantes.

¿Cuál ha sido el proyecto más complejo en el que has trabajado desde tu llegada a INASUS y por qué?

“Abordamos una envolvente con más de medio millón de componentes únicos. Cada decisión contaba y no había margen para errores.”

Sin duda, el proyecto más complejo en el que he trabajado ha sido el del Estadio Santiago Bernabéu. Es un proyecto en el que la empresa lleva involucrada más de 10 años, y ha sido todo un reto desde muchos ángulos.

Abordamos una envolvente con más de medio millón de componentes distintos. La diversidad de piezas y el nivel de precisión requerido fueron impresionantes. Nada era estándar: materiales, sistemas de fabricación, procesos de montaje. Todo implicaba soluciones específicas. Cada pieza tenía una posición concreta en el conjunto, lo que nos obligó a desarrollar un sistema de codificación matricial ágil y un marcaje por micropunto, visible incluso tras el pintado, para garantizar la trazabilidad total. Al ser piezas únicas e irremplazables, su control e identificación fueron factores críticos para el éxito.

Además, evaluar las distintas tecnologías de fabricación como la fundición, estampación, inyección o mecanizado en serie, para producir casquillos, grapas o arandelas cónicas supuso un reto técnico y económico importante. La selección del método adecuado no solo respondía a criterios de calidad o precisión, sino también a la optimización de costes. En volúmenes tan grandes, una diferencia de apenas unos céntimos por unidad podría traducirse en miles de euros de impacto en el presupuesto global, lo que exigió un análisis detallado y una toma de decisiones estratégicamente fundamental. Ha sido una oportunidad increíble para crecer, para innovar, y para trabajar codo con codo con un equipo técnico de gran nivel. Poder participar en un proyecto de esta magnitud, contribuir a su ejecución desde una función tan estratégica y ver cómo toma forma, a nivel personal y profesional, ha sido una experiencia extraordinaria.

¿Tienes alguna anécdota que recuerdes especialmente en tu trayectoria aquí?

Sí, hay una anécdota que recuerdo con especial cariño. Fue durante una visita a “O Muíño de Cuiña”, un molino con más de 100 años que sigue produciendo harinas gallegas con denominación de origen protegida de forma tradicional y artesana. Lo que más me impresionó fue ver cómo conviven la historia y la innovación en un entorno completamente sostenible.  Alrededor del molino también pude ver cómo cultivan arándanos de forma ecológica, con un cuidado y dedicación que reflejan un profundo respeto por el entorno natural. Descubrí de primera mano como es el proceso y las diferentes variedades que están cultivando. 

La visita terminó con una comida en las nuevas instalaciones de la finca junto a parte del equipo, y ahí comprendí que Inasus no es solo una empresa innovadora en el ámbito industrial, sino también una compañía profundamente conectada con sus raíces. Desde el kilómetro cero de Galicia, llega a medio mundo manteniendo su identidad, cuidando cada detalle y trabajando con la visión de generar valor de forma sostenible y duradera. Fue un momento que me hizo sentir orgullo de formar parte de este proyecto.

Para terminar, ¿qué te motiva en el día a día y qué te gustaría seguir aportando al futuro de INASUS desde tu rol?

Lo que más me motiva en el día a día es ver cómo nuestro trabajo tiene un impacto directo y tangible en los resultados de cada proyecto. Saber que cada decisión, cada acuerdo y cada mejora en nuestros procesos contribuye directamente a que la empresa avance, es una fuente constante de energía y compromiso.

De cara al futuro, quiero seguir aportando valor desde una visión técnica y negociadora, fortaleciendo nuestra red de colaboradores, e impulsando la mejora de procesos que nos permita ganar en agilidad, control y visión estratégica.

Mi objetivo es que el departamento de Compras siga siendo una referencia interna: no solo como un área que responde a necesidades, sino como un motor de transformación que impulsa el crecimiento de INASUS desde la estrategia, con foco en los resultados.

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