Marta Miguel: 10 años diseñando en Inasus

Marta Miguel: 10 años diseñando en Inasus

Marta, el próximo mes de noviembre cumples diez años formando parte de Inasus y actualmente eres responsable de diseño en nuestras oficinas de Madrid. Si echas la vista atrás, ¿qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando piensas en aquel momento en el que empezaste?
Cuando pienso en mis comienzos, me vienen más recuerdos personales que profesionales. Ya había trabajado en una empresa de fachadas, así que profesionalmente no supuso un cambio tan grande al principio. El mayor cambio para mí, en esos inicios, fue pasar de vivir en una ciudad grande a vivir en Lalín, lejos de lo que conocía.
Por eso, lo primero que me viene a la cabeza son los compañeros que estaban allí cuando llegué y que hicieron que me sintiera una más desde el principio. Se esforzaron por hacerme sentir como en casa, enseñándome gallego y ayudándome a descubrir todo lo precioso que tiene Galicia. Fue una etapa muy bonita, que siempre recordaré con muchísimo cariño. ¡Gracias por haberme recibido tan bien!

Si tuvieras que resumir estos diez años en una palabra, ¿cuál sería?

“Aprendizaje. En todos los sentidos”

Nuestro trabajo en el departamento de diseño supone un reto cada día, cada obra es diferente y nos obliga a resolver nuevos problemas técnicos y a buscar soluciones. No es un trabajo monótono, y eso hace que tengas que estar siempre despierta, investigar, formarte y seguir aprendiendo. Y todo esto es lo que hace que el trabajo siga siendo tan interesante.

En todo este tiempo, ¿qué crees que ha cambiado más en Inasus y qué dirías que se mantiene igual?
Una de las cosas que más ha cambiado es la dimensión de la empresa. Hemos crecido mucho y ahora somos muchos más, siempre hay caras nuevas.
Lo que se mantiene es la calidad profesional de la gente. En todos los departamentos hay grandes profesionales con los que puedes contar. Creo que tenemos la suerte de trabajar con personas que saben muchísimo de este sector y que tienen una capacidad increíble para resolver los problemas que surgen en los proyectos. Al final, siempre acabamos encontrando una solución en equipo, y eso es algo que no ha cambiado en todos estos años.

Para alguien ajeno que ve una fachada terminada, el resultado puede parecer sencillo. ¿Qué hay detrás de ese proceso que quizá no se ve a simple vista?

“Detrás de cada fachada hay talento, experiencia, esfuerzo y tiempo de muchas personas trabajando juntas”

Hay muchísimas horas de trabajo y la implicación de un montón de personas y departamentos. Desde el diseño y la búsqueda de soluciones técnicas hasta la fabricación en taller, los controles de calidad, el transporte, el montaje y el seguimiento en obra. Detrás de cada fachada hay talento, experiencia, esfuerzo y tiempo de muchas personas trabajando juntas para conseguir el mejor resultado posible.

En vuestro trabajo tenéis que hacer convivir la idea del arquitecto con las posibilidades técnicas y las necesidades de cada proyecto. ¿Cómo se encuentra ese equilibrio?
La clave está en el trabajo conjunto. El arquitecto tiene una idea de cómo quiere que sea la fachada, y nuestro trabajo consiste en estudiar cómo hacerla realidad teniendo en cuenta los aspectos técnicos y normativos.
Para ello, es fundamental entender bien qué se quiere conseguir, analizar las distintas posibilidades y buscar alternativas cuando algo no es viable tal y como se ha planteado inicialmente.
Al final, se trata de encontrar soluciones que respeten al máximo la idea original del arquitecto y que, al mismo tiempo, sean técnica, económica y constructivamente viables, y garanticen el buen funcionamiento del edificio y la ausencia de patologías.

¿Hay algún proyecto que recuerdes especialmente por lo que supuso para ti o para el equipo de diseño? ¿Qué lo hizo diferente?
Sollube es el proyecto más especial para mí. Fue el primero que hice en Madrid con Inasus y tuve la suerte de estar muy cerca de la obra, haciendo un seguimiento directo cada semana y asistiendo a todas las reuniones.

A nivel profesional fue todo un reto, porque tenía tipologías de fachada diferentes y muchas peculiaridades que nos obligaron a investigar hasta dar con la solución idónea.

Además, estéticamente es un edificio muy bonito y está en una zona céntrica de Madrid, así que lo veo a menudo y me encanta poder presumir diciendo que lo hemos hecho nosotros.

A lo largo de estos años también habrás aprendido mucho de las personas con las que has trabajado. ¿Hay alguna enseñanza o forma de trabajar que te haya marcado especialmente?
Me ha marcado la enseñanza de dos personas.

Víctor fue quien me enseñó todo cuando llegué a Inasus y sigue siendo mi referencia cuando me encuentro con un problema importante al que no consigo encontrar solución. Sus ideas y su forma de ver las cosas siempre me ayudan mucho.
Franch es con quien he compartido prácticamente todos los momentos importantes de mi trayectoria en Inasus y con quien he formado equipo en todas las obras en las que he trabajado desde que llegué a la oficina de Madrid. Admiro mucho su profesionalidad, sus conocimientos y su experiencia. Tenerlo cerca en el día a día es una suerte para mí, porque continuamente aprendo algo de él. Además, siempre se esfuerza por transmitirme todo lo que sabe y ayudarme a mejorar. Estoy segura de que estos años trabajando a su lado van a marcar para siempre mi forma de aprender y crecer profesionalmente.

Si pudieras hablar con la Marta que empezó en Inasus en 2016, ¿qué le dirías? y ¿qué es lo que más te sigue motivando a día de hoy?
Le diría que tuviera más ambición, que no tuviera miedo a asumir responsabilidades y que confiara más en sí misma y en todo lo que es capaz de hacer. Que se atreviera a dar un paso más.
Hoy, lo que más me motiva es seguir aprendiendo, asumir nuevos retos, crecer profesionalmente y tener la oportunidad de formar parte de proyectos especiales, de esos que, cuando los ves terminados, te hacen sentir orgullosa de todo el trabajo que hay detrás.

En el presente, ¿hay algún proyecto en el que estés trabajando ahora mismo que te esté planteando un reto especialmente interesante? ¿Qué lo hace diferente?
Ahora mismo estoy trabajando en el proyecto de Santa Hortensia, 26. Es un proyecto muy especial para mí porque, además de ser la primera vez que soy responsable de diseño, es un proyecto muy singular.
Participamos en UTE y trabajamos de forma colaborativa, desarrollando el proyecto progresivamente junto con el arquitecto y el resto de los participantes. Es una obra de gran envergadura, con distintas tipologías de fachada y un alto nivel de complejidad, lo que supone un desafío profesional que me motiva y del que estoy aprendiendo mucho.

Y mirando hacia delante, ¿hay algún reto que te gustaría afrontar en los próximos años?
Me gustaría acercarme mucho más a la obra y vivir de primera mano todo lo que ocurre durante la ejecución del proyecto. Me gustaría seguir trabajando en diseño, pero complementarlo con una mayor presencia en obra, pudiendo ver cómo se materializan las soluciones que hemos desarrollado, cómo se resuelven los problemas que van surgiendo y cómo se coordinan todos los trabajos.
Creo que completar mi experiencia en ese sentido me permitiría tener una visión aún más completa del proceso y aportar más valor a la intervención de Inasus en cada proyecto en el que participe.

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